Lesson 1

Definiendo tu concepto de restaurante

20 min read

El concepto: la base de todo

Antes de buscar un local, contratar personal o pensar en el menu, necesitas definir claramente tu concepto. El concepto de tu restaurante es la vision que guiara absolutamente todas las decisiones que tomes de aqui en adelante: desde el color de las paredes hasta el tono de voz en redes sociales.

Un concepto fuerte responde a tres preguntas fundamentales: que tipo de experiencia gastronomica ofreces, para quien la ofreces, y por que alguien elegiria tu restaurante sobre la competencia. Si no puedes responder estas preguntas con claridad, aun no estas listo para avanzar.

Piensa en los restaurantes que admiras. Todos tienen algo en comun: una identidad clara. No intentan ser todo para todos. Un restaurante de ramen autentico no ofrece tambien pizza y sushi. La especializacion genera confianza y facilita la operacion.

Tipos de concepto gastronomico

Los conceptos se pueden clasificar por tipo de servicio: fast food (servicio rapido, ticket bajo, alto volumen), fast casual (calidad superior al fast food pero sin servicio de mesa completo), casual dining (servicio de mesa, ambiente relajado, ticket medio), fine dining (experiencia premium, servicio impecable, ticket alto) y tematico (basado en una cultura, epoca o narrativa especifica).

Tambien puedes definir tu concepto por cocina: mexicana contemporanea, cocina de autor, parrilla argentina, comida saludable, reposteria artesanal, cocteleria de especialidad, brunch, entre muchos otros. La clave es que el concepto sea autentico y te apasione, porque vas a vivir con el todos los dias durante anos.

Ejercicio practico: tu elevator pitch

Escribe en una sola oracion la esencia de tu restaurante. Por ejemplo: Un restaurante de cocina mexicana contemporanea para jovenes profesionales que buscan una experiencia social en un ambiente moderno y accesible, con cocktails artesanales y musica en vivo los fines de semana.

Esta oracion se convertira en tu filtro de decisiones. Cada vez que debas elegir entre dos opciones, preguntate cual se alinea mejor con tu concepto. Si tu concepto es casual y accesible, un mantel de lino blanco no tiene sentido. Si tu concepto es premium, platos desechables tampoco.

Comparte tu elevator pitch con al menos 20 personas de tu mercado objetivo. Observa sus reacciones. Si sus ojos se iluminan y preguntan cuando abres, vas por buen camino. Si la reaccion es tibia, necesitas refinar tu propuesta.